lunes, 28 de marzo de 2016

Selección de lecturas de Fausto, de W. Goethe


Fausto, de Johann Wolfgang von Goethe es una obra trágica enteramente dialogada, concebida más para ser leída que para ser representada, aunque también se la ha clasificado como poema. Fue publicada en dos partes: Faust: der Tragödie erster Teil (Fausto: Primera parte de la tragedia, publicada por primera vez en 1808) y Faust: der Tragödie zweiter Teil (Fausto: Segunda parte de la tragedia. Goethe la terminó de escribir el año de su muerte, 1832. Se publicó por primera vez de manera póstuma).

Argumento
La primera parte de Fausto se sitúa en múltiples lugares, el primero de los cuales es el cielo. Mefistófeles hace un pacto con Dios: dice que puede desviar al ser humano favorito de Dios (Fausto), que está esforzándose en aprender todo lo que puede ser conocido, lejos de propósitos morales. La siguiente escena tiene lugar en el estudio de Fausto donde el protagonista, desesperado por la insuficiencia del conocimiento religioso, humano y científico, se vuelve hacia la magia para alcanzar el conocimiento infinito. Sospecha, sin embargo, que su intento no está obteniendo resultados. Frustrado, considera el suicidio, pero lo rechaza cuando escucha el eco del comienzo de la cercana Pascua. Va a dar un paseo con su ayudante Wagner y es seguido a casa por un perro.
Ya en el estudio de Fausto, el perro se transforma en el diablo. Fausto hace un trato con él: el demonio hará todo lo que Fausto quiera mientras esté en la tierra, y a cambio Fausto servirá al demonio en la otra vida. El trato incluye que, si durante el tiempo que Mefistófeles esté sirviendo a Fausto éste queda complacido con algo que aquel le dé, al punto de querer prolongar ese momento eternamente, Fausto morirá en ese instante. El diablo le pide a Fausto que firme el pacto con una gota de sangre. A continuación, en una de sus excursiones, Fausto conoce a Margaret (también llamada Gretchen). Se siente atraído por ella y con regalos y ayuda de su vecina Martha, el diablo lleva a Gretchen a los brazos de Fausto, quien la seduce y finalmente logra poseerla.
La madre de Gretchen muere por culpa de un somnífero que su hija le había proporcionado para poder gozar de mayor intimidad con Fausto. Gretchen descubre, además, que se ha quedado embarazada. Su hermano Valentin acusa a Fausto, lo desafía y muere a manos de Fausto y el diablo. Gretchen ahoga a su hijo ilegítimo y es condenada por el asesinato. Fausto intenta salvarla de la muerte liberándola de la prisión, pero al no conseguirlo acude a pedir ayuda del diablo. Gretchen, presa de la locura y negándose a escapar, muere en brazos de Fausto.
En la segunda parte de Fausto la historia romántica de la primera parte es olvidada y Fausto se despierta en un mundo de magia en el cual Fausto puede viajar en el tiempo y el espacio. En el final de la obra, Fausto va al cielo aún habiendo perdido la apuesta. Los ángeles declaran al final del quinto acto, con la ayuda de Margarita,
A lo largo de la Primera parte, Fausto va sintiendo insatisfacción; la conclusión última de la tragedia y el resultado de los pactos solo se revela en la Segunda parte. La Primera parte representa el pequeño mundo y tiene lugar en el terreno de Fausto, el medio temporal. En contraste, la Segunda parte tiene lugar en el ancho mundo o macrocosmos. En la segunda parte Fausto ya  ha superado el amor por Margarita y ha descubierto un reciente amor por el poder, sin embargo, la salvación en la que intercede su primer amor demuestra la conexión entre una parte y otra, que no es más que la representación de los ideales del romanticismo alemán, lo emocional o subjetivo, sobre lo racional u objetivo.
A lo largo de la obra podemos apreciar que Goethe intenta resaltar las características puramente humanas (como lo son los sentimientos, las emociones y las pasiones). En la primera parte de la obra, si bien éstas se presentaban como una liberación para el personaje de Fausto, también iban de la mano con las obras de Mefistófeles, que tenían un carácter maléfico. Todo aquello que Fausto decidía sin detenerse a meditarlo fríamente, o en las ocasiones en las que respondía a la pasión pura, se entiende que la mano de Mefistófeles estaba detrás. Lo esencialmente humano en la obra va de la mano del mal como si estuvieran incluidos en la misma categoría, como si uno alimentara al otro. Durante la obra el mal motiva la mayoría de los impulsos pasionales, sin embargo, al final, son estas mismas acciones (representadas en el amor por Margarita) las que permiten que Fausto escape al pacto, es decir, son estas mismas pasiones las que terminan de lado del bien.

*Fragmento del segundo monólogo de Fausto.

"Cada día se presenta el dolor bajo nueva forma: tan pronto  en el hogar, como en la corte, como una mujer, un niño, el fuego, el agua, el puñal o el veneno. Tembláis, ¡oh, hombres! ante todo lo que no puede causaros daño, y lloráis sin descanso como un bien perdido lo que conserváis todavía. Lejos de llevar mi loco orgullo hasta el punto de compararme con Dios, conozco que es cada vez mayor mi miseria; solo me parezco al vil gusano que se alimenta del polvo, en el que le aplasta y sepulta la planta del que acierta a pasar. ¿No es también polvo todo lo que aquel alto muro me muestra allá arriba colocado entre numerosos estantes, y todas esas mil bagatelas que me encadenan a este carcomido mundo en que existo? ¿Iré a recorrer esos millares de volúmenes para leer que en todas partes los hombres se han afanado para labrar su suerte, y que solo en algunos puntos del globo habrá habido un hombre dichoso? Y tú, cráneo vacío, que parece que te estás burlando de mí, ¿quieres, por ventura, decirme con esto que el espíritu que antes te habitaba se afanó también como el mío para buscar la luz, y que vagó siempre miserablemente entre tinieblas abrasado por la sed de la verdad? También vosotros, instrumentos míos, parecéis reíros de mí con vuestras ruedas, dientes y cilindros y palancas; había llegado hasta la puerta y debíais vosotros servirme la llave. Misteriosa en pleno día, no permite la naturaleza que nadie rasgue sus velos, y todo cuanto quiera ella ocultar al espíritu, no hay esfuerzo humano que pueda arrancarlo de su seno."
(...)
"Pero ¿cómo es posible que piense merecer aquella vida sublime, aquellos transportes divinos, cuando no soy más que un gusano? No importa, bastará para lograrlo volver con resolución la espada al dulce sol de la tierra; valor, pues, y derriba las puertas por las que nadie pasa sin estremecerse. Ha llegado el momento de probar con obras que la dignidad humana no cede ni aún ante la grandeza de los mismos dioses."

*Fragmento del primer diálogo entre Fausto y Wagner (su discípulo).

"Wagner. Yo tengo también algunas ideas fantásticas, si bien no me he visto nunca animado de semejante deseo. Como no nos faltan bosques y praderas, no pienso envidiar a las aves sus alas; para mí los placeres del espíritu consisten en un libro, en una hoja, en una página; solo los libros pueden hacernos  soportable y hasta dichosa una larga noche de invierno; y hacernos llegar una alegre vida que reanime todos nuestros miembros." (...)
"Fausto. Tú no tienes más que aspiración. ¡Quiera Dios que no sientas nunca otra! Hay en mí dos almas, y la una tiende siempre a separarse de la otra; la una apasionada y viva, está apegada al mundo por medio de los órganos del cuerpo; la otra, por el contrario, lucha siempre por disipar las tinieblas que la cercan y abrirse un camino para la mansión etérea. ¡Ah! ¡Si hay en las regiones aéreas espíritus soberanos que se ciernan entre la tierra y el cielo, dígnense descender de sus nubes de oro y llevarme hacia una nueva y luminosa vida! Si poseyera una túnica mágica que pudiese conducirme a aquellas regiones lejanas, no la daría por los más preciosos vestidos ni por el manto de un rey."

*Fragmento del diálogo entre Fausto y Mefistófeles, el pacto.

"Mefistófeles. Escucha, escucha, son los más pequeños de todos mis espíritus. Mira cómo te muestran la senda razonable que debes seguir. ¡Con cuánta razón y profundo saber te impulsan hacia el mundo, arrancándote de este tenebroso recinto donde se hielan los jugos de que debe alimentarse el alma! Cesa de complacerte en esa melancolía que, cual buitre carnívoro, devora tu vida. Por mala que sea la compañía en que estés, podrás al menos sentir que eres hombre entre los hombres; sin embargo, no creas que se piense en hacerte vivir entre la chusma. Aunque no soy yo de los primeros, si quieres unirte a mí y que emprendamos juntos el camino de la vida, consiento gustoso en pertenecerte ahora mismo, en ser tu amigo, tu criado, y hasta tu esclavo.
Fausto. Y ¿Cuál sería mi obligación en cambio?
Mefistófeles. Quiero desde ahora obligarme a servirte y a acudir sin tregua ni descanso aquí arriba a la menor señal de tu voluntad y tu deseo, con tal de que al volver a vernos allá abajo hagas tú otro tanto conmigo.
Fausto. Poco cuidado, en verdad, me da lo de allá abajo; empiezo por destruir este viejo mundo, ya que proceden de la tierra mis goces, y ya que es ese el sol que alumbra mis penas; una vez libre de él, suceda lo que quiera. Poco me importa que en la vida futura se ame o se odie, ni que tengan esas esteras encima ni debajo.
Mefistófeles. Si tal es tu disposición, puedes muy bien aceptar lo propuesto: decídete y sabrás desde luego cuáles son las delicias que puede proporcionar mi arte, y te daré lo que ningún hombre ha llegado siquiera a entrever.
Fausto. Pobre demonio, ¿qué es lo que tú puedes darme? ¿Ha habido, por acaso, ninguno de tus semejantes que haya podido comprender al hombre en sus sublimes aspiraciones? ¿Qué es lo que puedes ofrecerme? Alimentos que no sacian; oro miserable que, como el azogue, se desliza de las manos; un juego en el que nunca se gana; una joven que en medio de sus protestas de amor hará guiños al que esté a mi lado; o el honor, falsa divinidad que desaparecerá como un relámpago. Muéstrame un fruto que no se pudra antes de estar maduro, y árboles que se cubran diariamente con un nuevo verdor.
Mefistófeles. No me arredra semejante empresa, porque puedo ofrecerte todos esos bienes. Mi buen amigo, desde este momento podemos sin cuidado lanzarnos al despilfarro y a la orgía.
Fausto. El día en que tendido en un lecho de pluma pueda gozar la plenitud del reposo, no responderé de mí. Si puedes seducirme hasta el extremo de que quede contento de mí mismo, si puedes adormecerme en el seno de los placeres, sea aquél para mí el último día  para ti el mayor triunfo.
Mefistófeles. Aceptado.
Fausto. ¡Aceptado!  (...)"

jueves, 17 de marzo de 2016

Material introductorio / Siglos XVIII al XX

Unidad introductoria: Del Racionalismo al Sturm und Drang

"...comprender la estética del siglo dieciocho significa (...) adentrarse en las "razones" de sus múltiples manifestaciones que afrontan de modo dinámico las diferentes expresiones de la naturaleza y la razón, de la sensibilidad y del intelecto."
(...)
"El viaje desde la "regularidad" hasta la "irregularidad", que en el siglo dieciocho se concreta en el viaje desde la metafísica de la belleza a la relatividad del gusto, mostrará, en los planos de la filosofía y del arte, las fluctuaciones entre la razón y la pasión."
Elio Franzini, La estética del siglo XVIII. Madrid, Visor, 2000. (1995). Pp.14y 15.

"La Ilustración es la salida del hombre de su autoculpable minoría de edad. La minoría de edad significa la incapacidad de servirse de su propio entendimiento, sin la guía del otro. Uno mismo es culpable de esa minoría de edad cuando la causa de ella no reside en la carencia de entendimiento, sino en la falta de decisión y valor para servirse por sí mismo de él, sin la guía de otro. ¡Sapere aude! ¡Ten valor de servirte de tu propio entendimiento! He aquí el lema de la ilustración."

Immanuel Kant, Respuesta la pregunta: ¿Qué es la Ilustración? (1784)
(Filósofo alemán, 1724-1804)

Caracterización del pensamiento y la estética del siglo XVIII: tres factores clave.

a) La tradición filosófica. Son varios y muy destacados los filósofos que reflexionaron sobre temas estéticos/ artísticos en la época (Leibniz, filósofo y matemático alemán, 1646-1716; Locke, pensador inglés, 1632-1704; Malebranche, filósofo francés, 1638-1715, por nombrar algunos de los más destacados).
b) La Querella entre antiguos y modernos (comienza a desarrollarse a fines del siglo XVII y posiciona a distintos pensadores en una u otra postura: la defensa de la cultura antigua o la reivindicación de "lo moderno" como una etapa de superación de las viejas tradiciones culturales y artísticas).
c) Surgimiento de la Estética como disciplina específica dentro de la Filosofía (se intenta "racionalizar" la Belleza a partir de ciertos principios teóricos sobre el Arte).

El pensamiento  cartesiano

El siglo XVIII en Europa estuvo también muy marcado por el pensamiento de René Descartes, filósofo, matemático y físico francés que vivió entre 1596 y 1650. Descartes introduce un nuevo método de razonamiento a través de su desarrollo de la geometría analítica y al sentar las bases de la filosofía moderna. Se redefine el concepto de análisis que revolucionó la ciencia, situó en ella el principio de progreso y enfatizó las capacidades cognitivas del sujeto, Así, el pensamiento cartesiano resulta clave para comenzar a afianzar la separación entre las Ciencias y el Arte.

Cuestión de nombres: Iluminismo, Ilustración, Siglo de las Luces y Neoclasicismo

La Ilustración fue un movimiento cultural e intelectual europeo (especialmente desarrollado en Francia e Inglaterra) que se extiende desde fines del siglo XVII hasta el inicio de la Revolución francesa (en el año 1789), aunque en algunos países europeos se prolongó incluso durante los primeros años del siglo XIX. Metafóricamente, se identifica la "luz" con la razón como la característica humana más relevante, capaz de desarrollar todas las posibilidades del hombre, superando la ignorancia y la tiranía, así como se pretendía liberar al pensamiento occidental de sus vínculos con la teología y la metafísica. También por estas razones se llamó al siglo XVIII, Siglo de las Luces. Esta denominación se utilizó especialmente en Francia (Lumiéres), en Alemania el nombre es Aufklarung, en Italia se utilizó la expresión Iluminismo y en el caso inglés se habla del Enlightment.

Leibniz sostenía que existen dos tipos de conocimiento, "el de los hechos, que se llama percepción y el de la razón, que se llama inteligencia: la percepción se refiere a las cosas singulares, la inteligencia tiene por objeto los universales o las verdades eternas."
Elio Franzini, La estética del siglo XVIII. Madrid, Visor, 2000.

El naturalismo. Entre la razón y la pasión

    Junto al protagonismo que tuvo en el siglo XVIII la razón, tuvo también mucha fuerza el mito de la felicidad del salvaje que vive siguiendo los dictámenes de la naturaleza y no conoce, por tanto, la degeneración de la sociedad. Este fue un lugar común en la época que fue interpretado de diversas maneras: es usado por los partidarios de los antiguos para manifestar la corrupción de la civilización moderna y, paralelamente, lo presentan los modernos para mostrar las múltiples variaciones posibles del progreso y la cultura.
    También la Estética del siglo XVIII se moverá en un terreno ambiguo, entre la regla (racional e ideal) y el exceso (pasional y desnormativizado). Por un lado, el poder de la razón, la exigencia de un control racional, el orden de un método, la tensión hacia la unidad y el orden, el convencimiento del estatismo de las reglas, la reforma de la metafísica, fundada sobre un renovado poder del sujeto, el salir a la luz de los paradigmas de la civilización. Por otro, la importancia que asume, en el contexto de un nuevo discurso sobre lo sensible, el tema de lo animal y de los caminos de la animalidad, la cuestión de lo salvaje, la cuestión de la centralidad de la naturaleza enfrentada al nuevo "imperialismo del sujeto", la importancia de la pasión y del sentimiento como naturalezas subjetivas que escapan a los vínculos de la razón.
   Entre estos dos tipos de experiencias se sitúa el nacimiento dieciochesco de la estética, en la que viven, en sus innumerables manifestaciones, los dos extremos.

Vocabulario

Estética - La palabra deriva del adjetivo griego, aisthetiké y en su significado original se vincula con la sensación, la sensibilidad y la imaginación. En algunos autores aparece como una "ciencia" originalmente situada a medio camino entre filosofía, política y retórica. Es así que por un lado, es la rama de la filosofía que tiene por objeto el estudio de la esencia  y la forma de percibir la belleza y por otro lado puede referirse también, de forma más específica, a la teoría del arte.

Empirismo - Es la tendencia filosófica que considera la experiencia como criterio o norma de verdad en el conocimiento. El empirismo se caracteriza por dos aspectos fundamentales:
a. Niega la posibilidad de que el hombre acceda a la verdad absoluta.
b. Reconoce que toda verdad debe ser puesta a prueba y, a partir de la experiencia, puede eventualmente  ser modificada, corregida o abandonada.
El empirismo no se opone a la razón pero niega la posibilidad de establecer verdades absolutas, que no sea necesario verificar o controlar con la experiencia. La mayor parte del tiempo actuamos de manera empírica, en función de hábitos más que a través de un razonamiento científico. En este sentido el Empirismo se contrapone al Racionalismo.

Racionalismo- El racionalismo entiende la vuelta al sujeto como una vuelta a la razón, al tiempo que como una desvirtuación de la sensibilidad. Existe en el sujeto una percepción clara  y distinta de los primeros principios del conocimiento que no tiene nada que ver con la sensibilidad, sino que se realiza de un modo puramente racional. Así como los principios de las matemáticas se derivan lógicamente de unos axiomas o principios primeros, así también la filosofía tiene que partir de las primeras ideas y principios, y desarrollarlo todo en forma lógico-racional.

Teología - El término deriva del latín, Theologia. Esta palabra, a su vez, proviene del concepto griego formado por Theos (Dios) y Logos (estudio). Por lo tanto, la Teología se encarga del estudio de las características y propiedades de la divinidad.

Metafísica - La metafísica es una rama de  la filosofía que estudia los problemas centrales del pensamiento filosófico: el ser en cuanto tal, el absoluto, Dios, el mundo, el alma. En esta línea, intenta describir las propiedades, fundamentos, condiciones y causas primeras de la realidad, así como su sentido y finalidad. Su objeto de estudio es lo inmaterial, de allí su pugna con los positivistas, quienes consideran que sus fundamentos escapan a la objetividad empírica.

Modernidad - El concepto designa, en principio, un determinado período cronológico que abarca los últimos cinco siglos (desde la finalización de la Edad Media, en el siglo XV). La presunción de que, a lo largo de los siglos, pueden mantenerse ciertos rasgos como permanentes, indicaría el supuesto de la existencia de criterios no estrictamente cronológicos que podrían definir también la Modernidad con otros criterios. En este sentido, el concepto puede abordarse desde distintos puntos de vista, según consideraciones de tipo estético, filosófico, político, etc. El concepto alcanza un uso cada vez mayor en la historia, la teoría de la historia y la filosofía de la historia, logrando un rasgo canónico con el siglo XVIII. Allí se define la idea de la Modernidad a partir de una nueva conciencia del tiempo histórico, por la que se distingue entre las edades Antigua, Media y Moderna (o Modernidad). Pronto, en el siglo XIX, se añadiría una Edad Contemporánea. El momento de ruptura con la Edad Media viene ejemplificado, según ópticas distintas, como Renacimiento o como Reforma.


Distintas percepciones sobre la "realidad", a través del Arte y, en particular, la Literatura: siglos XVIII al XX

Ilustración (Siglo XVIII): movimiento intelectual y artístico que tiene su origen en Francia, impulsado originalmente desde el ámbito filosófico e intelectual.
Principales características:
-Racionalismo, corriente de pensamiento que se centra en la razón como principal cualidad humana para guiar el pensamiento.
-Utopismo y optimismo, muchos de los intelectuales de la Ilustración creen que un mundo mejor es posible, que el mundo terrenal no solo está para sufrir, sino que en él se puede llegar a ser feliz. Conjuntamente con esta línea de pensamiento encontramos posturas críticas como la de Voltaire.
-El "Despotismo ilustrado", una forma de gobernar bajo la fórmula "Todo para el pueblo pero sin el pueblo". Es decir, se pretendía fomentar el bienestar del pueblo, pero no darle participación en el gobierno. Este movimiento que se dio a partir de 1750, insertó las ideas ilustradas en el absolutismo monárquico, buscando establecer un sistema monárquico que dirigiera y organizara la sociedad de una manera fundamentalmente racional, a partir de las decisiones del rey como poder absoluto.
-Neoclasicismo, en el ámbito propiamente artístico, se busca recuperar el arte y sus tradiciones más antiguas (tomando como referencia de lo "clásico", Grecia y Roma), sometido a normas fijas y la tradición clásica. Un ejemplo de esto se ve en el teatro, donde se proponía recuperar las unidades aristotélicas: unidad de acción, de espacio y de tiempo, para el desarrollo de la obra dramática.
Romanticismo (Primera mitad del siglo XIX): este movimiento, en lo filosófico y artístico,  se opone al anterior y tiene sus orígenes en Alemania (Sturm und Drang, "tormenta y pasión") e Inglaterra (con los poetas llamados Lakistas).  Se puede decir que existen tres etapas dentro del Romanticismo: 1. el pre-romanticismo que se inicia con los dos movimientos antes nombrados (autores representativos: Goethe en Alemania, Coleridge y Wordsworth en Inglaterra); 2. el Romanticismo en su época de auge, hasta 1835 aproximadamente (autor francés representativo: Víctor Hugo) y 3. el pos-romanticismo, entre 1840 y 1870 aproximadamente (en esta etapa en Francia, uno de los autores más representativos fue Charles Baudelaire). En este último momento del movimiento romántico, ya se comienza a coexistir con la sensibilidad del Realismo, movimiento artístico-literario que predominará en Europa en la segunda mitad del siglo XIX.
Principales características:
-Individualismo, el arte romántico y, en particular, la poesía, exalta el sentimiento del yo, la subjetividad determina la percepción del mundo exterior.
-Irracionalismo, los artistas de este período valoran todo aquello que escapa a la razón, incursionando muchas veces en los aspectos más oscuros del ser humano, encontrando un atractivo especial en el misterio, el sufrimiento y los paisajes en ruinas..
-Nacionalismo, defendían aquello que une a una comunidad: la lengua propia, las tradiciones y costumbres locales. Debe decirse que esta veta del Romanticismo no se desarrolló por igual en todos los países europeos, siendo particularmente importante en Alemania y España, siendo que en este último caso, el Romanticismo llega más tardíamente.
-Exotismo, buscaban países y lugares diferentes y extraños, en esa época se puso de moda oriente. Pero también podía ser puramente exotismo literario. Huían de la realidad que les rodeaba e intentaban encontrar un lugar mejor, terrenalmente o en el tiempo.
-La esencia del romanticismo es la defensa de la libertad. Esto se ve particularmente en la elección de los temas y, en algunos autores, en la forma del poema; aunque también existió otra línea de autores románticos que mantuvieron las reglas formales (versificación, métrica, rima).
Realismo (segunda mitad del siglo XIX): como se explicó antes, este movimiento literario coexiste en el tiempo con el pos-romanticismo. Así como el Romanticismo se destacó en el género lírico con la poesía, el Realismo se desarrolla fundamentalmente en la narrativa, con la novela.
            Principales características:
-El objetivo fundamental es mostrar lo más "objetivamente" posible la realidad social del entorno del escritor, los problemas sociales de la época. De hecho, el desarrollo de la Sociología como un campo de conocimiento específico en la segunda mitad del siglo XIX fue de una gran influencia para este tipo de novela.
-Objetividad, los escritores de las novela realistas se basan en la observación y la documentación.
-Predominio de la descripción de paisajes, personajes y ambientes con gran detalle. El narrador es la "voz" dominante de toda la narración, siendo externo y omnisciente, aportando el "principio de verdad" de todo el relato, dejando muy poco margen para la imaginación del lector.
-Luego del Realismo, sobre fines del siglo XIX y como variante de aquel movimiento literario, se desarrolla el Naturalismo. Este movimiento, también originado en Francia, profundiza las líneas planteadas por la novela realista, a partir de la presentación de las realidades socio-económicas más crudas de la Europa de finales del siglo XIX (la vida en las fábricas, en las minas de carbón, etc.) Uno de los preceptos básicos de la novela realista es la idea del determinismo que condicionaría la existencia humana: la herencia biológica y el entorno socio-económico.

*Distintas épocas, distintas sensibilidades, distintas formas de concebir y representar la "realidad":
"A fin del siglo XIX y principios del XX el modelo estaría dado por las ciencias naturales, en los años treinta y cuarenta por la economía y en los setenta por el periodismo. En cada momento, cada uno de estos campos aportarían a la literatura un criterio de interpretación de la realidad nacional y una pauta para alcanzar un supuesto grado de "objetividad" que sería propia no solo de una estética sino también de una "ideología naturalista".
Luz Horne, Literaturas reales. Transformaciones del realismo en la narrativa latinoamericana contemporánea. Buenos Aires, Beatriz Viterbo Editoria, 2011. Pág. 31.

*Ficción y "verdad", problemas íntimamente relacionados con la representación literaria de la "realidad":
"...no se escriben ficciones para eludir, por inmadurez o irresponsabilidad, los rigores que exige el tratamiento de la "verdad", sino justamente para poner en evidencia el carácter complejo de la situación, carácter complejo del que el tratamiento limitado a lo verificable implica una reducción abusiva y un empobrecimiento. Al dar un salto hacia lo inverificable, la ficción multiplica al infinito las posibilidades de tratamiento. No vuelve la espalda a una supuesta realidad objetiva: muy por el contrario, se sumergen en su turbulencia, desdeñando la actitud ingenua que consiste en pretender saber de antemano cómo esa realidad está hecha."
Juan José Saer, El concepto de ficción. Planeta, 2010. Pág. 11.

lunes, 14 de marzo de 2016

Planificación anual: textos a definir con los estudiantes

Curso de Literatura - 6to Año

0. Actividades de diagnóstico, repaso y "puesta a punto". Instancias de nivelación de todos los estudiantes, de acuerdo a lo trabajado en el curso de 5to año.

Introducción: Del Racionalismo al Sturm und Drang.
- Claves del siglo XVIII y el predominio y expansión del pensamiento racional. El pre-romanticismo de fines de siglo: movimiento alemán (Sturm und Drang o "Tormenta y Pasión") y el movimiento inglés (los "lakistas").
- Selección de textos breves de Voltaire (escritor y filósofo francés, 1694-1778) y Goethe (escritor alemán, 1749-1832).

Unidad I. La poesía: Del Romanticismo a la contemporaneidad.
- Claves del movimiento romántico en todas sus etapas: se retoman los antecedentes del pre-romanticismo (fines del siglo XVIII), el romanticismo en su época de auge (primeras cuatro décadas del siglo XIX) y el pos-romanticismo, en su etapa de decadencia y coexistencia con el Realismo (mitad y últimas décadas del siglo XIX)
- Selección de poesía francesa: Víctor Hugo y Charles Baudelaire.

Unidad II. Del Realismo a la contemporaneidad.
-  Realismo y mimesis. El realismo ruso, el inglés y el realismo francés, aspectos comunes y especificidades (fines del siglo XIX). La literatura en el siglo XX, características de la narrativa.
- Selección de lecturas de diversos autores a modo ejemplar. L. Tolstoi, La muerte de Iván Ilich (nouvelle).
- F. Kafka, textos a definir.

Unidad III. Poesía iberoamericana.
- Primeras tres décadas del siglo XX, los movimientos de vanguardia. Los orígenes de los movimientos principales en Europa y repercusiones en América Latina.
- Selección de autores y textos a partir de trabajos grupales.

Unidad IV. Narrativa latinoamericana.
- Características de la "Nueva narrativa", la década del sesenta en América Latina.
- Textos y autores a definir con los estudiantes (J. Rulfo, M.A. Asturias, A. Carpentier, etc.)

Unidad V. Teatro del siglo XX.
- Influencias vanguardistas en el teatro, el teatro del absurdo, el teatro simbólico.
- Textos y autores a definir con los estudiantes (E. Ionesco, S. Beckett, E. O´Neill, etc.)