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sábado, 23 de abril de 2016
lunes, 11 de abril de 2016
Tarea domiciliaria sobre selección de poemas
Tarea domiciliaria individual sobre la selección de poemas de V. Hugo y Ch. Baudalaire
Unidad I: Romanticismo
1. Luego de leer atentamente la selección de poemas propuesta, selecciona dos de cada autor (cuatro en total) en los que puedas identificar temas en común. Anota los títulos y los temas correspondientes.
2. Selecciona uno o dos versos de cada poema que te permita explicar los temas identificados. Citar entre comillas junto al título correspondiente y explicar.
3. Compara uno o dos versos de un poema de Hugo con uno o dos versos de un poema de Baudelaire (pueden estar dentro de la selección previa de poemas o no). ¿Qué tienen en común, en qué se diferencian?
4. Selecciona un fragmento de cualquiera de los poemas propuestos que puedas relacionar con las características generales del Romanticismo y fundamenta.
Fechas de entrega por grupo (planificadas en función de los días de clase de cada grupo)
6to CB2 - miércoles 20 de abril
6to SE y 6to FM - viernes 22 de abril
Unidad I: Romanticismo
1. Luego de leer atentamente la selección de poemas propuesta, selecciona dos de cada autor (cuatro en total) en los que puedas identificar temas en común. Anota los títulos y los temas correspondientes.
2. Selecciona uno o dos versos de cada poema que te permita explicar los temas identificados. Citar entre comillas junto al título correspondiente y explicar.
3. Compara uno o dos versos de un poema de Hugo con uno o dos versos de un poema de Baudelaire (pueden estar dentro de la selección previa de poemas o no). ¿Qué tienen en común, en qué se diferencian?
4. Selecciona un fragmento de cualquiera de los poemas propuestos que puedas relacionar con las características generales del Romanticismo y fundamenta.
Fechas de entrega por grupo (planificadas en función de los días de clase de cada grupo)
6to CB2 - miércoles 20 de abril
6to SE y 6to FM - viernes 22 de abril
domingo, 10 de abril de 2016
Material de apoyo sobre Romanticismo - Unidad I
INFORMACIÓN SOBRE ROMANTICISMO
Definición: La
palabra romanticismo puede entenderse en más de un sentido. Por un lado,
se refiere a un estado de sensibilidad y jerarquización de los sentimientos.
Por otro, alude a un fenómeno artístico concreto: es en este sentido que la
utilizaremos aquí.
Por estos motivos definimos el
Romanticismo como una escuela literaria que se inicia en Europa en la primera
mitad del siglo XIX, cuyo principal rasgo característico es la visión
individualista de la realidad y, en lo formal,
la prescindencia de las reglas o
preceptos clásicos del siglo XVIII. En este sentido, el Romanticismo constituyó
una reacción contra el Neoclasicismo (“Ilustración” o “Siglo de las luces”) que
rendía culto a lo equilibrado y lo racional.
Posibles orígenes de la palabra: Un
posible origen de la palabra romanticismo se encuentra en el sustantivo
francés “roman” que significa relato de aventuras. También puede atribuirse el
origen al adjetivo inglés “romantic”,
que calificaba a cierto tipo de cuadros campestres con paisajes
crepusculares o nocturnos, de tipo melancólico.
Antecedentes del
Romanticismo y movimientos “prerrománticos”: Los
orígenes del Romanticismo se encuentran en el siglo XVIII, fundamentalmente en
la cultura alemana, a través del movimiento llamado Sturm und
Drang (empuje y pasión, tormenta y sentimiento, son algunas de las
traducciones más frecuentes para el nombre del movimiento donde se destaca la
idea de la fuerza de los impulsos y de las pasiones humanas, en sentido
amplio). Este movimiento promueve la creación literaria al margen de las reglas
clásicas y revaloriza la expresión artística de los sentimientos y las
vivencias. Dentro de sus principales representantes se encuentran J.W.Goethe
(1749-1832) y F. Schiller (1759-1805).
Esta sensibilidad prerromántica se manifiesta también en Inglaterra
con el grupo de los poetas conocidos como los Lakistas (derivado
de la palabra inglesa “lake”, que significa “lago”. En estos poetas se destaca
la presencia de la Naturaleza como un rasgo típico de su poesía, también
íntimamente vinculado al sentimiento de melancolía). Algunos de los poetas más
relevantes del prerromanticismo inglés son W. Wordsworth (1770-1850) y S. T.
Coleridge (1772-1834).
En Francia, por su
sentimentalismo se considera a Juan Jacobo Rousseau (1712–1778) como el
principal iniciador del movimiento. Se trata de un escritor de lengua
francesa nacido en Ginebra (Suiza). Su
producción abarca temas que van de lo filosófico a lo político.
Rousseau es autor de un
pensamiento que sostiene que el hombre es naturalmente bueno, que la sociedad
corrompe esta bondad y que, por lo tanto, es necesario volver a la virtud
primitiva. Este autor habría sido el primero en utilizar el término “romántico”
en el sentido que le damos actualmente.
Sus obras principales son: Julia
o la Nueva Eloísa (1761), El contrato social, Emilio (1762), Las confesiones y
Reflexiones de un paseante solitario (póstumas). Sus teorías influyeron
poderosamente en la Revolución Francesa.
Características
fundamentales del Romanticismo: Para la
sensibilidad romántica el mundo deja de verse como un todo perfecto, estático y
pasa a concebirse como un mecanismo dinámico. Esta nueva visión de la realidad
trae consigo un nuevo planteamiento del proceso creador. Se pone en primer
plano la fuerza creadora del “yo” del artista que intenta penetrar a través de
su arte en los rincones más ocultos de la existencia. Esto está pautando un
fuerte individualismo que se complementa con un deseo de libertad creativa (de
allí la ruptura con los modelos previamente establecidos que proponía el siglo
XVIII). A su vez, esto se refleja en un lenguaje más flexible, se fusionan
distintos aspectos de los géneros literarios además de introducir todo tipo de
innovaciones en la forma literaria (especialmente visible en la poesía, a
través de la estructura de estrofas y también a través de la flexibilidad en el
manejo de la métrica).
Frente a la razón (eje del
Neoclasicismo del siglo XVIII), el Romanticismo opone la intuición y la
imaginación. Este irracionalismo provoca, entre otras cosas, una valorización
del mundo de los sueños, de los misterios que rodean a la visión de un
trasmundo (la vida después de la muerte), lo satánico, etc.
Otro aspecto característico del
Romanticismo es la mirada hacia el pasado medieval, hacia ese mundo de
castillos y templos, las ruinas y los patios solitarios son escenario de muchos
textos románticos. Esta tendencia también se complementa con la atracción por
la cultura oriental y un gusto generalizado por lo “exótico”.
Algunos de los temas románticos
más frecuentes son la íntima unión del
Amor y la Muerte, la exaltación religiosa y muchas veces su cuestionamiento; la
Naturaleza como organismo vivo capaz de impresionar al hombre en sus emociones
(los románticos de principios de siglo trabajan mucho con el recurso del paralelismo
psicocósmico, que se basa justamente en ese influencia mutua entre las
emociones del individuo y el entorno natural en el que se encuentra).
Desarrollo y
decadencia del Romanticismo: los movimientos “posrománticos”:
El Romanticismo empieza a organizarse a principios de
siglo, alcanzando su plena madurez y máxima propagación hacia el año 1830. A
partir de allí se empieza a gestar su declinación, muy clara a partir de 1850
aproximadamente.
A partir del Romanticismo, se
desarrollan el Parnasianismo, el Simbolismo, el Realismo y el Naturalismo como
movimientos que toman elementos del Romanticismo y que también buscan
diferenciarse.
1) Parnasianismo. Se forma entre los años 1860 y 1866, aproximadamente. Algunos de los
escritores que integran el movimiento son: T. Gautier (1811-1872), Ch.
Baudelaire (1821-1867), P. Verlaine (1844-1896), S. Mallarmé (1842-1898), T.
Banville (1823-1891).
Características:
-
Defienden la
importancia de la forma en el texto poético.
-
Postulan la
necesidad de que exista un distanciamiento entre la emoción original y la creación literaria.
-
Defienden la
idea del arte inútil, la teoría de “el arte por el arte”.
-
Para ellos,
lo visual es un elemento privilegiado en la literatura. Hablan de la
importancia de las imágenes literarias.
2) Simbolismo. Como movimiento literario triunfa en Francia entre los años 1885 y
1900, pero surge como tal hacia el año 1850.
Principales representantes: Ch. Baudelaire, P. Verlaine, A.Rimbaud
(1854-1891), S. Mallarmé.
Características:
-
Contrariamente
a los parnasianistas, los simbolistas postulan la importancia de las
sensaciones provocadas por la musicalidad, principalmente en poesía. Es así que, en lo
sensorial destacan el oído antes que la vista.
-
Verso
libre (sin rima) y versificación clásica (cantidad de sílabas).
-
Tendencia a
despreciar lo natural y a exaltar lo
raro y extravagante.
-
Más allá de
ciertos parámetros, postulan la libertad en el arte.
-
Importancia
del símbolo.
-
Capacidad de
sugerir con la literatura.
-
Teoría de
las correspondencias (el creador debe dedicarse a descifrar las
relaciones preexistentes en el mundo)
-
Importancia
de las analogías.
Para los simbolistas el
lenguaje no debe nombrar, sino sugerir, evocar la realidad. En este sentido, el
Simbolismo se basa en el poder de la sugestión que posee la palabra. La poesía
es vista como un medio de acceso a lo desconocido, como un modo de conocer los
aspectos más misteriosos y ocultos de la realidad.
Rimbaud
insiste en que hay que ser vidente y Mallarmé habla del verso como fórmula de
encantamiento.
Los
simbolistas tienen un fuerte sentido de la musicalidad del texto, piensan que
la música sirve para penetrar los misterios del ser. En el texto poético esto
se proyecta en el uso frecuente de aliteraciones, rimas
internas, etc.
El
Simbolismo extiende su influencia a toda la poesía del siglo XX
fundamentalmente a partir de su flexibilización del lenguaje poético e
innovaciones formales tendientes a mayores logros expresivos.
3) Realismo. Movimiento que tiene como objeto mostrar, imitar la realidad tal cual es,
sin idealizaciones y sin deformaciones.
Características:
-
Se da en
teatro y narrativa.
-
Se apoya en
descripciones minuciosas.
-
Búsqueda de
la objetividad.
-
Se construye
a partir de personajes ficticios en contextos “realistas”.
-
Desarrolla
la teoría del “tipo” basado en la tipicidad de los personajes que buscan
representar rasgos característicos de distintos integrantes de la sociedad.
4) Naturalismo. Escuela literaria del siglo XIX, opuesta al Romanticismo.
Básicamente persigue el mismo objeto que el Realismo, sin
embargo su abordaje se presenta más profundo y humano.
Su principal representante es el novelista francés, E. Zola (1840-1902).
VOCABULARIO
Metáfora: sustitución de
una palabra por otra cuyo sentido literal posee cierta semejanza con el sentido
literal de la palabra sustituida.
Analogía: implica
la correlación entre los términos de dos o varios sistemas. También
se habla de analogía para referirse a la semejanza de una cosa con otra,
de la similitud de unos caracteres o funciones con otros. En este sentido, la
analogía consiste en la expresión de una correspondencia entre términos o elementos diversos.
Símbolo: para
comprender toda la dimensión del símbolo y lo simbólico en general, podemos
distinguir tres clasificaciones.
- el símbolo convencional (por convención, hay un
“acuerdo” generalizado en torno a un signo determinado que se adopta
arbitrariamente, sin que haya una relación intrínseca con el soporte
material o representacional que lo sostiene. Esto es reconocido por un
colectivo de personas y perdura como tal en el tiempo. Por ejemplo, es el
caso de los signos matemáticos.)
- el símbolo accidental (se da en condiciones
transitorias, se asocia un determinado significado con algo que solo
funciona de forma casual y en determinadas circunstancias)
- el símbolo universal (este tipo de símbolo es el que
más interesa a la literatura y se define por una relación intrínseca entre
el soporte material que funciona en sí como símbolo y lo que este representa.
Un ejemplo de este tipo de símbolo es la balanza como símbolo de justicia.
En ese caso, el objeto en sí (la balanza) tiene una directa relación con
el concepto de justicia que representa ya que es un instrumento que se
basa en el equilibrio en cuanto a la correlación de fuerzas entre los dos
platillos, etc.
Comparación: lo que
se reconoce como comparación “propiamente dicha” es aquella en la que los
términos son intercambiables. Ejemplo: Mario es tan alto como Pedro / Pedro
es tan alto como Mario. Otro rasgo característico es la presencia de un
nexo que une los dos términos de la comparación (como, tal cual, así,
etc)
Sinestesia:
transferencia de significado de un dominio sensorial a otro. Ejemplos: colores
cálidos, perfumes frescos, etc.
Aliteración: repetición
de sonidos. Se puede dar en las mismas consonantes o sílabas entre palabras
contiguas. Especialmente en poesía (aunque no exclusivamente en este género
literario), la aliteración funciona como un recurso que muchas veces persigue
un determinado efecto de musicalidad que también puede tener un dimensión
significativa en sí mismo.
Oxymoron: unión
paradójica de dos términos antitéticos.
Antítesis: contraposición
de dos frases o palabras de significación contraria.
Paradoja:
figura de pensamiento que consiste en utilizar expresiones o frases que generan contradicción.
Selección de poemas de Baudelaire
Selección
de poemas de Las flores del Mal Charles
Baudelaire (poeta francés, 1821-1867).
Correspondencias / De: I. Spleen
e Ideal
Naturaleza
es templo donde vivos pilares
dejan
salir a veces sus confusas palabras;
por
allí pasa el hombre entre bosques de símbolos
que
lo observan atentos con familiar mirada.
Como
muy largos ecos de lejos confundidos
en
una tenebrosa y profunda unidad,
vasta
como la noche, como la claridad,
perfumes
y colores y sones se responden.
Hay
perfumes tan frescos como carnes de niños,
dulces
como el oboe, verdes como praderas,
y
hay otros corrompidos, ricos y triunfantes,
que
la expansión poseen de cosas infinitas,
como
el almizcle, el ámbar, el benjuí y el incienso,
que
cantan los transportes del alma y los sentidos.
Spleen (II) / De: I.
Spleen e Ideal
Yo tengo más recuerdos que si hubiera mil años.
Un
mueble con cajones repletos de balances,
versos,
tiernos mensajes, procesos y romanzas,
con
pesados cabellos envueltos en recibos,
menos
secretos guarda que mi triste cerebro.
Es
toda una pirámide, un inmenso sepulcro,
que
contiene más muertos que la fosa común.
-Yo
soy un cementerio odiado por la luna,
donde
grandes gusanos, como remordimientos,
reptan
y se encarnizan con mis muertos queridos.
Yo
soy un viejo mueble, lleno de ajadas rosas,
donde
yace un montón de envejecidas modas,
donde
tristes pinturas y pálidos Boucher
respiran
el perfume de un frasco destapado.
Nada
pasa tan lento como los cojos días,
cuando,
bajo los copos de los años nevosos,
el
tedio, fruto pálido del desinterés,
toma
las proporciones de la inmortalidad.
-
No eres más, desde ahora, ¡oh materia viviente!
que
una roca rodeada por un espanto vago,
adormecida
al fondo de un Sahara brumoso.
Vieja
esfinge ignorada por el mundo tranquilo
olvidada
en el mapa, y cuyo humor huraño
solo
canta a los rayos de los soles ponientes.
Perfume
exótico / De: I. Spleen e Ideal
Con
los ojos cerrados, en la noche otoñal,
respirando
el aroma de tu cálido pecho,
sucederse
yo veo las riberas felices
que
un monótono sol deslumbra con sus fuegos;
da
la naturaleza en la isla perezosa
árboles
singulares y frutos sazonados;
los
hombres tienen cuerpos delgados, vigorosos,
y
las mujeres ojos que en su franqueza asombran.
Guiado
por tu aroma hacia encantados climas,
veo
tu puerto repleto de velas y de mástiles,
fatigados
aún por las olas del mar,
en
tanto que el perfume de verdes tamarindos,
circulando
en el aire distiende mi narina,
y
en mi alma se confunde con cantos marinos.
Una
carroña / De: I. Spleen e Ideal
Recuerda
aquel objeto que vimos, alma mía,
en suave mañana estival:
al
borde de un sendero, una carroña infame
en lecho sembrado de piedras,
con
las piernas al aire, como una mujer lúbrica,
ardiendo y sudando venenos,
abría
de manera despreocupada y cínica
su vientre de exhalaciones pleno.
El
sol resplandecía sobre esa podredumbre,
como para cocerla a punto,
y
devolver por céntuplo a la Naturaleza
cuando ella había puesto junto.
Y
el cielo contemplaba la soberbia osamenta
que se abría como una flor.
Tan
fuerte era el hedor que allí sobre la hierba
tú creíste desvanecer.
Las
moscas bordoneaban sobre ese vientre pútrido,
y salían negros ejércitos
de
larvas que corrían como un espeso líquido
por esos vivientes jirones.
Todo
aquello bajaba y subía en una ola,
se abalanzaba crepitando;
dijérase
que el cuerpo, lleno de un soplo vago,
vivía multiplicándose.
Y
ese mundo emitía una música extraña,
de viento o de agua al correr,
de
grano que un labriego con movimiento rítmico,
agita y vuelve en su tamiz.
Las
formas se borraban y no eran más que un sueño,
un esbozo lento en llegar
a
la tela olvidada, y que el artista acaba
solamente por el recuerdo.
Por
detrás de las rocas, una perra intranquila
nos miraba con ojo airado,
espiando
el momento de arrancar del cadáver
el trozo que había lamido.
-Sin
embargo serás como ese desperdicio,
como esa horrible infección,
estrella
de mis ojos y sol de mi universo,
¡tú, ángel mío, mi pasión!
¡Sí!
así serás tú, oh reina de las gracias,
después del postrer sacramento,
cuando
vayas, bajo hierba y florescencias fértiles,
a enmohecerte entre los huesos.
Entonces,
mi belleza, a los gusanos dile
que te devorarán a besos,
¡que
he guardado la forma y la esencia divina
de mis amores descompuesto!
El
cisne (I)
/ De: II. Cuadros parisinos
Andrómaca,
en ti pienso! -Ese pequeño río,
espejo
triste y pobre donde antes reflejara
la
majestad inmensa de tu dolor de viuda,
mentiroso
Simois que por tus llantos crece,
de
pronto ha fecundado mi memoria tan fértil,
cuando
iba caminando por el Carrusel nuevo.
-El
viejo París no es más (de una ciudad la forma
cambia
más velozmente que un corazón mortal);
solo
veo en mi espíritu el campo de barracas,
montón
de chapiteles esbozados de fustes,
hierbas
y gruesos bloques verdosos por las aguas,
y
vidrieras brillantes de un confuso almacén.
Antes
allí existía una casa de fieras;
allí
vi una mañana, cuando bajo los cielos
que
son claros y fríos, el Trabajo despierta
y empuja
el muladar silencioso huracán,
un
cisne que se había evadido de su jaula,
y,
con sus pies palmados frotando el empedrado,
sobre
el áspero suelo su plumaje arrastraba.
Y próximo
al arroyo, ya seco, abriendo el pico,
agitado
bañaba sus alas en el polvo,
diciendo,
lleno el pecho de su lago natal:
"¿Cuándo
lloverás, agua? ¿Cuándo tronarás, rayo?
Yo
veo al desgraciado, mito extraño y fatal,
alguna
vez al cielo, como el hombre de Ovidio,
al
irónico cielo, y cruelmente azul,
sobre
el cuello convulso, tendiendo su cabeza,
¡como
si dirigiera sus reproches a Dios!
viernes, 8 de abril de 2016
Selección de poemas de Víctor Hugo para trabajar en clase
*Selección
de poemas de V. Hugo (poeta francés, 1802-1885)
Unidad
I: Romanticismo
Los
nidos
Cuando el soplo de abril abre las
flores,
Buscan las golondrinas
De vieja torre las agrestes ruinas;
Los pardos ruiseñores
Buscando van, bien mío,
El bosque más sombrío,
Para esconder a todos su morada
En los frondosos ramos.
Y nosotros también, en el tumulto
De la inmensa ciudad, hogar oculto
Anhelantes buscamos,
Donde jamás oblicua una mirada
Llegue como un insulto;
Y preferimos las desiertas calles
Donde la turba inquieta
En tropel no se agrupa; y en los
valles
Las sendas del pastor y del poeta;
Y en la selva el rincón desconocido
Do no llegan del mundo los rumores.
Como esconden los pájaros su nido,
Vamos allí a ocultar nuestros
amores.
Crepúsculo
Gime el estanque y fúnebre sudario
Parece que lo envuelva;
Mudo se extiende tras la opaca
selva
El valle solitario;
Siniestros y tranquilos
Sus ramas alzan lúgubres los tilos.
¿No veis, a través de ellos,
De amor brillar la estrella
vespertina?
¿No veis arder sus pálidos
destellos
En la cumbre de la árida colina?
Vosotros, que ceñidos de guirnaldas
Pasáis en las tinieblas suspirando,
¿Sois amantes felices?
Brillan entre las sombras sueltas
faldas;
Despiértase la yerba, y rumor
blando
Melancólico zumba:
Fresca y lozana yerba, ¿qué le
dices
A la dormida tumba?
"Amad, dice la yerba y aún la
fosa;
Amad, vivid un día.
La sombra del ciprés es triste y
fría;
Siniestros son sus ramos;
La mejilla de rosa
Busca el labio de fuego...
Amad; trajo el crepúsculo el
sosiego;
Amad, mientras nosotros
meditamos."
Dios encendió de la pasión las
llamas;
Al mundo celos dé vuestra ventura,
¡Oh amantes que pasáis bajo las
ramas!
Todo el amor que en nuestro pecho
reste,
Se convierte en plegaria santa y
pura,
Cuando la muerte nos arrastra,
dura,
A la tumba funesta.
El seco polvo que el sepulcro
encierra,
Fue ayer beldad, y aún el amor
abrasa;
Las brisas de la tierra
De la yerba los vástagos agitan,
Y el soplo de Dios pasa
Y fosas y cadáveres palpitan.
De la pajiza choza
El techo agudo la tiniebla emboza;
Suena en el valle, que pesado
huella,
Del segador cansado el pasto lento;
Y, flor de luz, la esplendorosa
estrella,
Su vívido fulgor pura destella
En el sereno azul del firmamento.
Gozad, gozad: mañana será tarde:
Es la estación de amor; se ocultan
rojas
Las fresas hoy bajo las verdes
hojas;
Y el ángel pensativo de la tarde,
A merced de los vientos
encontrados,
Flota incierto y recoge confundidos
La oración de los labios apagados
Y el beso de los labios encendidos
Después del invierno
¡Mira, todo renace, amada mía!
Brillantes resplandores
Alumbran ya la atmósfera sombría:
Cuando llena la tierra está de
flores,
Los hombres son mejores.
Ven: dos chispas del mismo fuego
eterno,
La flor en la pradera
Y el astro encienden en la azul
esfera:
Ven, ven: huyó el invierno,
Esa triste y oscura primavera,
Que del pecho a los ojos subir hace
Savia amarga que en llanto se
deshace.
¡No más lágrimas! ¿Quieres, vida
mía,
Que nos amemos en la selva umbría?
Los árboles inclinan
Sus ramas, que engalanan frescas
flores,
Para abrigar los pájaros, que
trinan
Sus
cánticos de amores.
Parece que despunten los albores
De aquel dichoso día
Que vió nacer nuestra pasión
constante,
Y que mayo sonría
Como en el cielo, en nuestro pecho
amante.
Todo lo llenan músicas sonoras:
De día las abejas zumbadoras
Cantan en torno de las flores
bellas,
Y cantan luminosas las estrellas
En las nocturnas horas.
¿No oyes las dulces voces que nos
llaman
Y nos dicen en árboles y nidos:
"¡Felices los que aman!
Por la diestra de Dios son
bendecidos?"
¡Ay! ¡embriaga el ambiente!
En torno de mi cuello tú reposas
Los vencedores brazos dulcemente:
¡Oh, Dios! ¡en los rosales cuántas
rosas!
¡Cuánto suspiro en nuestro pecho
ardiente!
¡Eres más bella tú que las auroras!
Tus ojos y tus labios de rubíes
Sus lágrimas les roban cuando
lloras,
Y les robas sus perlas cuando ríes.
Nos ama la feraz naturaleza,
De Eva y de Adán hermana;
Y mece nuestro amor, y su belleza
Mezcla con él ufana.
En plácido embeleso
El cielo, contemplándote, te adora:
Y nos devuelve nuestro dulce beso
La sombra protectora.
De los enamorados elementos
Los supremos efluvios aspiramos;
Y somos dos aromas, dos acentos,
Dos ráfagas de luz que nos
buscamos.
Y sin que entibie su feliz ternura
Nuestra pasión constante,
Yo amo a la estrella pura,
Y el sol, el sol espléndido, es tu
amante.
Y nuestra flor ardiente
Siente la flor que nuestro labio
toca,
Y a la vez nuestra boca
Los besos de la luz percibe y
siente.
Una tarde que miraba al cielo
Una tarde miraba al cielo, y ella
Cariñosa y amante me decía:
"¿Por qué con tanto anhelo
Miras la última luz que vierte el día,
Y la naciente estrella
Que asoma allá en el cielo,
Y la noche que extiende ya su velo?
¿Qué buscas, dime, en la extensión
vacía?
Baja los ojos; ¡mira el alma mía!
"En la luz y las sombras
indecisas
Que contemplas con dulces
embelesos,
¿Verás algo mejor que nuestros
besos?
¡Oh! De mi corazón enamorado
Levanta el velo, osado;
¡Si supieras cuán bellas
Resplandecen en él miles de
estrellas!
Todo en el alma amante
Brilla puro, sereno, esclarecido;
El cariño constante
Ilumina el obstáculo vencido,
Más puro que la estrella de la
tarde
Cuando en la cumbre de los montes
arde.
¿Qué vale el cielo en calma?
¡Es cielo más celeste el de mi
alma!
¡Bellos del astro son los
resplandores!
¡Bella es el alba, bellas son las
flores!
Pero nada es tan bello
Cual la magia feliz de los amores
El más vivo destello
Es el rayo celeste de luz pura
Que un alma a otra fulgura.
Más vale amor tranquilo
De fresca gruta en el seguro asilo,
Que esos astros de pálidos reflejos
Que el sabio no conoce y les da
nombre.
Dios, que comprende al hombre,
Allá lejos, muy lejos,
Los cielos y los soles ha lanzado,
Y ha puesto la mujer a vuestro
lado.
¡Amemos! Dios lo quiere. Deja, deja
Tu cielo, que luz pálida refleja;
En mis ojos amantes
Encontrarás destellos más
brillantes.
Ven: amar es nacer a nueva vida;
Comprender, percibir, ver lo
invisible:
Siempre hallarás unida
El alma grande al corazón sensible.
¿No escuchas, alma mía,
En el dulce transporte que te
encanta,
Sonora melodía?
El mundo es una lira, y conmovido
Nuestros amores canta.
¡Amémonos! El musgo humedecido
Huellen errantes nuestros pies. Los
cielos
Ya no contemplo más, que tengo
celos."
En voz baja mi amada así decía
Mirándome extasiada;
Con la dulce armonía,
Que tanto a mi alma agrada,
En voz baja decía así mi amada.
Latía nuestro pecho,
Suspiros exhalando abrasadores:
Ya se entreabrían las nocturnas
flores...
Árboles, rocas, auras, ¿qué habéis
hecho
De suspiros y besos y alegrías?
¡Cuánto la suerte del mortal es
dura!
¿Por qué un día feliz tan poco dura
Como los otros días?
¡Oh tiempos! ¡Oh memorias!
¡Horizonte sombrío del pasado!
¡Irradiación de las antiguas
glorias!
¡Luz de un astro eclipsado!
Cual del umbral de un templo,
Llorando, de rodillas, os
contemplo.
Cuando la noche oscura
Al día sigue de feliz bonanza,
Es en vano correr tras la ventura;
Cuando no hay ni una gota de esperanza
En el vacío cáliz infecundo,
Lancémoslo al profundo.
¡Olvido, dulce olvido,
Tumba eterna eres tú del bien
perdido!
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