viernes, 13 de mayo de 2016

Romanticismo: Hugo y Baudelaire, claves de comparación

Generalidades sobre los principales temas y rasgos románticos, visibles en las obras (es importante pensar estas características como un marcado contraste con el Racionalismo y las reglas estéticas a priori del Neo-clasicismo del siglo XVIII):

Concepción del poeta como un ser excepcional pero exiliado y solitario, se le otorga mucha importancia al mundo onírico (sueños) y lo irracional, valoración de la subjetividad y las emociones por encima de la mesura y la racionalidad.

Ubicación de los autores y algunas claves de comparación:

V. Hugo se ubica en la etapa de auge del movimiento romántico. "Mal del siglo": sentimiento de soledad y melancolía profunda del poeta. La naturaleza es un espacio de resguardo, donde el poeta (expresado en la experiencia del yo lírico) encuentra reposo y consuelo, donde se aísla, alejándose de las masas urbanas y del hombre "vulgar" (por oposición a la idea del "genio" romántico, el artista como un ser excepcional).
Ch. Baudelaire se ubica en la decadencia del movimiento, en el post-romanticisimo. Aquella melancolía de los primeros románticos se transforma ahora en spleen, una sensación profunda de hastío por la existencia, llegando al auto-desprecio, el asco de sí mismo. Para escapar de la trivialidad del mundo o del fracaso (conductas y temas de evasión) y alcanzar el ideal o la belleza "pura", el yo se vuelve perversamente sobre sí mismo, presentando imágenes y temas poéticos que abordan los temas de la autodestrucción y la muerte. Asimismo, a diferencia de los primeros románticos, en los poetas de la última etapa del movimiento, especialmente en Baudelaire, el paisaje que aparece en primer plano muchas veces es la ciudad, por contraposición con la Naturaleza no intervenida por la mano del hombre. Baudelaire busca la belleza en la decadencia, en el cultivo del feísmo, en el Mal.

Concepto de modernidad en Baudelaire
La ciudad como fuente de rechazo y fascinación

En un artículo de 1859, Baudelaire utiliza el neologismo "modernidad". El poeta la define como "la facultad de ver en el desierto de la gran ciudad, no solo la decadencia del hombre, sino también una belleza misteriosa y hasta entonces no descubierta". Su obra, por lo tanto, se plantea el problema de la poesía en un mundo que la excluye, pues predomina lo útil y la fiebre del progreso. Se señala el aislamiento del hombre y la deshumanización en las ciudades masificadas pero, al mismo tiempo, la ciudad ejerce una atracción misteriosa que fascina con su despliegue de luces, la vida nocturna, los vicios, etc. Es así que el poeta convierte su propia angustia, causada por el fenómeno de la decadencia humana en el fenómeno de la ciudad, en objeto de su arte.

Distintas formas de "evasión" del poeta romántico, visibles en los temas e imágenes de la poesía, pero también asociables con varias biografías de poetas románticos (para el Romanticismo, es muy importante la continuidad entre el arte y la vida):

1. Viajes.
2. Imaginación. Cuando el viaje no es posible, la imaginación se encarga de forjar mundos de ensueño, en los que la mente del romántico se puede ubicar en épocas remotas (la Edad Media fue una época predilecta para los primeros románticos), esto constituiría una evasión temporal; o sino, se prefiere "el transporte" a países orientales, llenos de exotismo para el hombre europeo, esto constituiría la evasión espacial (un ejemplo de esto lo tenemos en el poema "Perfume exótico")
3. La naturaleza.
4. Los "paraísos artificiales", uso de drogas y alcohol.
5. El suicidio.


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